Escrito por: Paul Ochoa en Abril 08th 2008

Uno de esos partidos para guardalos en la retina. Un duelo inglés que tuvo emociones e incertidumbre hasta el final, y que solo la mística copera de Liverpool inclinó la balanza a favor de los locales, en otra noche de magia en Anfield.
En el partido de ida, Liverpool había empatado a un gol en la casa del Arsenal, por lo que para este partido un empate sin goles lo clasificaba. Pero el técnico Benítez sorprensió con un planteamiento netamente ofensivo, con Kuyt, Crouch y Fernando Torres en el ataque del Liverpool.
Pese a esto, quien comenzó con el protagonismo del juego fue Arsenal, que logró poner peligro en los primeros minutos del partido. Esto se tradujo en el gol de Diaby, que tras pase de Aleksander Hleb remató de derecha y derrotó al portero Reyna.
El gol enmudeció al público local, ya que este clasificaba a los Gunners. Los locales la pasaban mal, Arsenal era netamente superior y estaba más cerca de anotar la segunda. Y cuando mejor jugaba Arsenal, llegaría el gol de cabeza de Hyypiä que le daba el empate a Liverpool y le devolvía las esperanza.
En las segunda parte el partido cayó en intensidad. El cansancio de los partidos que ambos equipos han disputado pesó en el juego, muchas imprecisiones y pocas ideas eran la tónica del partido.
Pero esto era solo la “calma que precede a la tormenta”, ya que a partir del minuto 69, tras el gol de Fernando Torres de potente remate, el encuentro ganó en emociones y fue cambiante la alegría de los hinchas.
Con el gol de Torres, Liverpool estaba en la semifinal, y ya no había posibilidades de irse al tiempo extra ni a los penales. Lo único que le servía al Arsenal era anotar en el arco rival, por lo que su técnico se jugó las últimas cartas con el ingreso de Robin van Persie y de Theo Walcott.
Arsenal buscaba, pero no encontraba la manera de vulnerar el arco rival. Adebayor había tenido la oportunidad más clara, pero solo frente al arco se había perdido el empate. Hasta que al minuto 84, un rápido contragolpe iniciado por Walcott, que hasta ese momento había pasado desapercibido, terminó en una espectacular jugada del inglés, que desde su propia cancha se llevó el balón, dejando en el camino a los contrarios que salían a la marca, y por último dando un toque atrás para que Adebayor esta vez si anote y ponga la alegría en los hinchas de Arsenal, que con este empate se veían en semifinales.
Poco o nada duró la alegría de los Gunners, ya que a minuto seguido del gol llegó la falta penal de Eboue sobre Ryan Babel, la cual Gerrad convertía en gol y clasificación para el Liverpool.
Más con corazón que con fútbol, Arsenal buscaba el gol que le diera la clasificación, pero en us búsqueda dejó muchos espacios atrás que fueron aprovechados por Liverpool para fabricar rápidos contragolpes. Cuando el tiempo expriraba, Ryan Babel apareció solo en contragolpe y puso el cuarto para Liverpool, lapidario gol para Arsenal.
Nuevamente Liverpool está en una semifinal de la Champions, donde ha sido frecuente animador en los últimos años. En la pasad edición llegó a la final donde cayó ante el AC Milán, logrará clasificar nuevamente este año. Por su parte, al Arsenal solo le queda la Premier League, donde está un poco lejos del líder Manchester United.